Acerca

El Proceso de Sanar

A lo largo de nuestra vida, incluso en el útero materno, experimentamos el dolor y la sensación de no ser amados. Algunas de estas heridas  llegan a ser muy profundas.

Para evitar sentir aquel dolor, desarrollamos infinitos recursos que nos previenen y nos "protegen" de no volver a sentir aquello que hemos sentido por primera vez. Creamos entonces  desde una edad muy temprana, un sistema de defensa que nos ayuda a sobrevivir. Vemos y vivimos la vida desde esa perspectiva inhibiendo así nuestra habilidad de vivir una vida plena y consciente . 

Negamos una parte nuestra y nuestro legado ancestral...

A través del contacto con nuestras heridas , dándoles un espacio y mirándolas con amor, podemos desenvolver las capas que han protegido nuestro corazón. Podemos así ordenar aquello que se encuentre desordenado en nuestro ser y en nuestro sistema familiar, emergiendo de nuestro núcleo el poder innato de sanación que se esconde debajo del dolor, recuperando así nuestra fuerza vital.

Es tener una mirada de amor hacia mí y hacia los demás, diciendo SÍ a Todo tal y como Es.